Me he dado cuenta, o mejor dicho, he sido consciente de que aunque uno crea, cuando se levanta todas las mañanas, de estar seguro de como va a desarrollarse la jornada....la vida siempre te sorprende, aunque sea en pequeñas cosas; las cuales te hacen sonreír y sentirte bien. Pues hoy esa pequeña cosa ha venido a través de un halago a las fotografías que hago, que me ha hecho un amigo de mi hermana, al que no conozco directamente, pero que desde aquí le doy las gracias por alegrarme el día, porque....seamos sinceros a nadie le amarga que le digan que gustan las cosas que haces. Pues eso, Antonio GRACIAS.
Por cierto, podéis visitar su blog: Un poquito de aquí un poquito de allá
También dejo un par de fotos que he rescatado de una carpeta olvidada en mi escritorio.
Que lástima que al crecer perdamos la inocencia, la forma de mirar y ver las cosas que teníamos cuando eramos niños.

